Calculadora de Riesgo de Deshidratación con Inhibidores SGLT2
Estima tu riesgo de deshidratación mientras tomas un inhibidor SGLT2 (como Jardiance, Farxiga o Invokana). Este riesgo aumenta con ciertos factores como edad, presión arterial baja, medicamentos o falta de hidratación.
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Siéntate con calma mientras calculamos tu riesgo...
Si estás tomando un medicamento como Jardiance, Farxiga o Invokana para la diabetes, es posible que hayas notado que te sientes más seco de lo normal, te mareas al levantarte o que tu presión arterial ha bajado. No es casualidad. Estos medicamentos, llamados inhibidores SGLT2, no solo bajan el azúcar en sangre: actúan como diuréticos suaves, y eso tiene consecuencias reales en tu cuerpo.
¿Cómo funcionan realmente los inhibidores SGLT2?
Estos fármacos -empagliflozina, dapagliflozina, canagliflozina y ertugliflozina- funcionan en los riñones. Normalmente, los riñones reabsorben casi todo el azúcar que filtran. Los inhibidores SGLT2 bloquean esa reabsorción, haciendo que el exceso de glucosa salga por la orina. Pero no solo se pierde azúcar: también se pierde sodio, y con él, agua. Por cada día de tratamiento, puedes eliminar entre 200 y 300 gramos de glucosa, lo que equivale a perder entre 700 y 1.000 calorías. Eso suena bien para perder peso, pero también significa que tu cuerpo pierde líquido.
Este efecto no es pequeño. En la primera semana de tratamiento, muchas personas pierden entre 1 y 1,5 litros de líquido. Es normal que baje el peso inicialmente, pero también es normal que te sientas más débil, con la boca seca o con ganas de orinar más seguido. Eso es la diuresis osmótica: el agua sigue al azúcar y al sodio que salen del cuerpo.
La deshidratación no es un efecto secundario menor
La deshidratación es uno de los riesgos más serios, especialmente en ciertos grupos. Las personas mayores de 65 años tienen casi el doble de probabilidades de sufrirla. Si ya tienes problemas renales, tomas diuréticos fuertes como furosemida, o tu presión arterial ya está baja, el riesgo aumenta. En estudios clínicos, entre el 1,3% y el 2,8% de los pacientes que toman estos medicamentos tuvieron eventos relacionados con pérdida de volumen -como mareos intensos, caídas o incluso hospitalización- frente al 1% en quienes tomaron placebo.
Un paciente de 72 años con diabetes y presión arterial baja, que empezó a tomar empagliflozina 25 mg, se desmayó al levantarse de la cama una semana después. Su médico le bajó la dosis a 10 mg y le pidió que bebiera al menos un litro extra de agua al día. Dos semanas después, los mareos desaparecieron. No es un caso raro.
Lo peor es que muchas veces no te das cuenta de que estás deshidratado. El cuerpo de las personas mayores pierde la sensación de sed. Si no bebes por obligación, no te das cuenta hasta que ya estás débil. La orina oscura, la boca pegajosa, la piel que no vuelve a su sitio cuando la pinzas -esos son señales claras.
Los mareos: una señal de que tu presión bajó de golpe
El mareo es el efecto secundario más reportado. En ensayos clínicos, entre el 3,5% y el 5,8% de los pacientes lo experimentan, frente al 2,5%-3,2% en los que toman placebo. Pero no es solo un leve vértigo. En más del 60% de los casos, está ligado a la hipotensión ortostática: cuando te levantas, tu presión arterial se desploma más de 20 mmHg en el sistema o 10 mmHg en el diastólico. Eso hace que el cerebro no reciba suficiente sangre por unos segundos, y te das cuenta con un zumbido en los oídos, visión borrosa y, a veces, una caída.
Las personas con presión arterial basal por debajo de 130 mmHg tienen casi tres veces más riesgo. Si ya tomas medicamentos para la presión -especialmente inhibidores de la ECA o diuréticos-, el efecto se suma. En un estudio, los pacientes que tomaban diuréticos y SGLT2 inhibitors tenían una probabilidad 3,1 veces mayor de mareos.
La buena noticia: casi siempre es temporal. El 78% de los mareos ocurren en las primeras cuatro semanas. Después, el cuerpo se adapta. Pero eso no significa que debas ignorarlo. Si te mareas al levantarte, si te sientes como si el suelo se mueve, o si has tenido caídas, habla con tu médico. No necesitas dejar el medicamento, pero sí ajustar la dosis o revisar tus otros fármacos.
La presión arterial baja: un beneficio disfrazado de riesgo
¿Te sorprende que un medicamento para la diabetes baje la presión arterial? No debería. Los inhibidores SGLT2 reducen la presión sistólica en promedio entre 4 y 6 mmHg, y la diastólica en 1-2 mmHg. Eso no es mucho, pero sí significativo. En personas con insuficiencia cardíaca, esa caída ayuda a que el corazón no trabaje tanto. En personas con enfermedad renal crónica, reduce la presión dentro de los glomérulos, protegiendo los riñones.
Estos efectos no dependen de que bajes el azúcar. Incluso pacientes sin diabetes que toman estos medicamentos por insuficiencia cardíaca ven una mejora en la presión. Es un efecto directo de la diuresis y la vasodilatación arterial. El cuerpo se relaja, los vasos se abren un poco, y la sangre fluye con menos resistencia.
Por eso, los cardiólogos ahora recomiendan estos medicamentos como primera línea para la insuficiencia cardíaca, incluso si no tienes diabetes. El beneficio en muertes cardiovasculares es real: 6 vidas salvadas por cada 100 pacientes tratados durante 18 meses. Pero ese beneficio solo se mantiene si no te deshidratas ni te desmayas.
¿Qué debes hacer si estás tomando uno de estos medicamentos?
Si ya estás en uno, aquí tienes lo que realmente funciona:
- Bebé más agua. Añade al menos 500 ml extra al día, especialmente en verano, al hacer ejercicio o si tienes fiebre o diarrea. No esperes a tener sed.
- Evita los cambios bruscos. Al levantarte de la cama o de la silla, hazlo despacio. Siéntate primero, espera 30 segundos, luego ponte de pie.
- Controla tu peso. Pérdida de más de 2 kg en una semana sin razón es una señal de que estás perdiendo demasiado líquido. Avísalo a tu médico.
- Revisa tus otros medicamentos. Si tomas diuréticos, inhibidores de la ECA o ARB, tu médico podría bajarles la dosis. No los dejes por tu cuenta.
- Visita a tu médico a los 7-10 días. Pídele que te mida la presión en posición sentado y de pie. Eso te dirá si tienes hipotensión ortostática.
Si los mareos persisten más de un mes, o si te sientes débil todo el día, no ignores los síntomas. Tu médico puede bajar la dosis (por ejemplo, de 25 mg a 10 mg de empagliflozina) sin perder el beneficio cardiovascular. La mayoría de los pacientes toleran bien la dosis más baja.
¿Cuándo debes dejarlo?
No es común, pero hay casos en los que vale la pena suspenderlo temporalmente:
- Si tienes infección grave, vómitos o diarrea.
- Si tu presión sistólica cae por debajo de 90 mmHg.
- Si has tenido más de una caída.
- Si estás deshidratado y no respondes a beber más agua.
En esos casos, suspenderlo por unos días o semanas no es un fracaso. Es cuidarte. Puedes reanudarlo después, con más precaución.
La realidad: beneficios que superan los riesgos
Estos medicamentos han cambiado la vida de millones. No solo bajan el azúcar: reducen muertes por infarto, evitan hospitalizaciones por insuficiencia cardíaca y ralentizan el daño renal. Son una de las mayores revoluciones en diabetes en la última década.
Los riesgos de deshidratación y mareos existen, pero son manejables. No son inevitables. Con una buena educación, un seguimiento cercano y unos pequeños cambios en el estilo de vida, la mayoría de las personas los toleran bien. Lo que no puedes hacer es ignorar los síntomas. Tu cuerpo te está hablando. Escúchalo.
Si estás empezando uno de estos medicamentos, no te asustes. Pero sí prepárate. Bebe agua. Muévete despacio. Habla con tu médico. Y recuerda: no estás solo. Miles de personas han pasado por esto, y la mayoría sigue viviendo bien -con menos azúcar, menos hospitalizaciones y más vida.
¿Los inhibidores SGLT2 causan deshidratación grave?
Sí, pueden causar deshidratación, pero es rara y generalmente leve. Afecta entre el 1,3% y el 2,8% de los pacientes, especialmente en mayores de 65 años, personas con problemas renales o quienes toman diuréticos fuertes. Los síntomas incluyen boca seca, orina oscura, mareos al levantarse y pérdida de peso rápida. Beber más agua y evitar el calor extremo reduce el riesgo significativamente.
¿Por qué me mareo al levantarme después de empezar Jardiance?
Es común. Al eliminar sodio y agua, tu volumen sanguíneo disminuye, lo que puede bajar tu presión arterial al cambiar de posición. Esto se llama hipotensión ortostática. Ocurre en las primeras semanas y suele mejorar con el tiempo. Si te mareas frecuentemente, tu médico puede ajustar la dosis o revisar tus otros medicamentos para la presión.
¿Bajan realmente la presión arterial?
Sí. Estos medicamentos reducen la presión arterial sistólica en promedio entre 4 y 6 mmHg y la diastólica en 1-2 mmHg. Esto no depende de que bajen el azúcar, sino de la diuresis y la relajación de los vasos sanguíneos. Es un beneficio adicional, especialmente para personas con insuficiencia cardíaca o enfermedad renal.
¿Debo dejar de tomarlo si me mareo?
No necesariamente. Los mareos suelen ser temporales y mejoran en 2-4 semanas. En lugar de dejarlo, habla con tu médico. Puede bajar la dosis, pedirte que bebas más agua, o ajustar otros medicamentos que también bajan la presión. Los beneficios cardiovasculares suelen superar los efectos secundarios leves.
¿Qué debo hacer si tengo diarrea o vómitos mientras tomo un inhibidor SGLT2?
Detén el medicamento temporalmente. La diarrea o vómitos aumentan el riesgo de deshidratación, y con estos fármacos, el riesgo se multiplica. Vuelve a tomarlo solo cuando te hayas recuperado, hayas bebido suficiente agua y no tengas mareos ni debilidad. Consulta a tu médico antes de reanudarlo.
¿Es seguro tomarlo si ya tengo presión baja?
Con precaución. Si tu presión sistólica está por debajo de 120 mmHg, el riesgo de mareos y caídas es mayor. Tu médico puede empezar con una dosis más baja (10 mg en lugar de 25 mg) y monitorearte más de cerca. En algunos casos, puede decidir que no es el mejor medicamento para ti.
¿Puedo tomarlo si tengo insuficiencia renal?
Sí, y de hecho, muchos médicos lo recomiendan. Estos medicamentos protegen los riñones y ralentizan la pérdida de función. Pero si tu función renal es muy baja (eGFR <30), algunas versiones pueden no ser efectivas. Tu médico elegirá el adecuado y ajustará la dosis. No lo evites por miedo: puede ser una herramienta clave para proteger tus riñones.
Pilar Rahonaldinho
Los inhibidores SGLT2 son una revolución farmacológica, pero hay que entender su mecanismo fisiológico: la diuresis osmótica no es un efecto secundario, es el mecanismo de acción. La pérdida de glucosa en orina arrastra sodio, agua, y en menor medida potasio y magnesio. Esto explica la caída del volumen intravascular y la hipotensión ortostática. Lo crítico es que muchos pacientes no perciben la sed por disfunción del sistema osmorreceptor, especialmente en ancianos. La clave está en la educación: beber 1,5 L/día sin esperar sed, no es opcional, es terapéutico.
Además, la reducción de la presión arterial no es un efecto colateral, es un efecto pleiotrópico directo: la disminución del volumen, la reducción de la resistencia vascular periférica y la acción sobre el sistema renina-angiotensina-aldosterona. Esto es lo que hace que estos fármacos sean tan potentes en insuficiencia cardíaca, incluso sin diabetes.
El riesgo de deshidratación es real, pero manejable. Lo que no se puede es ignorar los signos: orina oscura, piel con signo de pinza positivo, taquicardia postural. Si tu eGFR está por debajo de 30 mL/min, el beneficio riesgo cambia, y hay que individualizar. No todos los pacientes son iguales.
La dosis de 10 mg es suficiente para la mayoría de los beneficios cardiovasculares, con menos efectos adversos. No hay que escalar dosis si no hay indicación. La evidencia lo respalda: EMPA-REG OUTCOME, DECLARE-TIMI 58, VERTIS-CV. No es anécdota, es ciencia.
Y por favor, no confundamos el efecto diurético con la nefrotoxicidad. Estos fármacos protegen el riñón a largo plazo. La deshidratación aguda es reversible, el daño renal crónico no. Vigilar el volumen es cuidar la función renal.
Si un paciente tiene episodios de desmayo, no se suspende el fármaco, se ajusta el entorno: hidratación, revisión de diuréticos concomitantes, monitoreo de presión ortostática. Es un manejo clínico, no una contraindicación absoluta.
Mark Vinil Boya
Esto es lo que pasa cuando los medicamentos se hacen con intereses de big pharma no con salud real. Estos fármacos son una trampa para ancianos y pobres. Ellos te dicen que es bueno para el corazón pero no te dicen que te van a dejar tirado en el baño con mareos y sin fuerzas. Yo vi a mi tío caerse y romperse la cadera por esto. El sistema sanitario español está corrupto y vende estas cosas como milagros. No hay estudios independientes, todo es financiado por las farmacéuticas. Es una estafa con etiqueta médica.
Angel Medina
Yo lo llevo 3 meses con empagliflozina 10 mg y la verdad es que no me ha dado ningún problema 😊
Lo único que hice fue beber más agua y levantarme despacio. Antes me mareaba un poco, pero ya pasó. Ahora me siento más ligero y hasta he bajado 4 kg sin hacer dieta. Mi médico me dijo que es normal y que no me preocupara. Si te mareas, no te asustes, pero tampoco ignores. Habla con tu médico, no te automediques. Y sí, bebe agua, como si fuera oro líquido 💧
Miguel Yánez
El análisis presentado es riguroso y clínicamente relevante. La evidencia empírica disponible en los ensayos controlados aleatorizados confirma que los inhibidores SGLT2 generan una reducción significativa en la morbilidad y mortalidad cardiovascular, incluso en poblaciones sin diabetes. Sin embargo, el riesgo de eventos relacionados con la hipovolemia es real y debe ser stratificado por edad, función renal y polifarmacia. Recomiendo la implementación de protocolos de educación al paciente, con folletos en lenguaje accesible y seguimiento telefónico a los 7 días del inicio del tratamiento. La prevención es siempre más eficiente que la intervención.